Escribir artículos para el blog de tu negocio es tedioso. Incluso si te encanta escribir, una cosa va a caer como una losa sobre tus hombros en cuanto te sientes frente al teclado: la optimizar el SEO. Y, en 2026, también del GEO (como el SEO, pero para IA).
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Es inevitable que, a la hora de estructurar un contenido interesante, te preguntes si eso lo va a leer alguien. Se trata de una pregunta legítima: el primer juez de tu contenido, desgraciadamente, no lo va a leer. Va a investigar un meta título, una meta descripción y si acaso la densidad de “palabras clave”.
En el caso del GEO la cosa es parecida, ya que aunque no se guía por indicadores clave sí lo hace por “preguntas clave”, que es la forma guay de llamar en GEO a las palabras clave long tail. Luego profundizamos en esto, pero por ahora vamos al lío:
Qué es el SEO y por qué debería importarte
El SEO es la razón por la que tengo que explicarte qué es el SEO aunque tú ya sepas qué es el SEO y hayas buscado en Google cómo optimizar tu SEO. Guiándonos por sus siglas, Search Engine Optimization, es una rama del marketing que pretende mejorar el posicionamiento de un sitio web en buscadores. Aunque, de cara a este artículo vamos a usar Google como ejemplo, hay leves diferencias entre cada buscador.
El SEO se hace estudiando los indicadores que Google analiza, perfilando estos elementos para generar una imagen más atractiva de cara a buscadores. Algunos de ellos son los siguientes:
- Elementos on-page: meta títulos y descripciones, atributos de imágenes, palabras clave y densidad de estas.
- Señales de calidad y experiencia: el famoso EEAT de Google y razón principal para que crees cuentas de autor en tu blog en vez de publicar con “admin_NEGOCIO”.
- Salud del sitio: los core web vitals y protocolos de seguridad tienen que estar bien para reforzar tu posición. Aparte, la arquitectura del sitio influye en que aparezcas o no en el propio buscador.
- Intención de búsqueda, profundidad temática y comportamiento del usuario: el contenido debe responder a una consulta de manera precisa, no superficial y presentarse de manera atractiva para fomentar clic y retención.
Si te fijas los he ordenado según el control que tienes sobre cada proceso: total sobre elementos on-page y nulo sobre la intención de búsqueda. Esto es importante porque marca tus prioridades: saber qué quiere tu público para ofrecer contenido relevante y profundo; preparar mantenimientos y refactors que refuercen la salud de tu sitio (o contratar a la persona adecuada para hacerlo) y ofrecer una imagen experta en buscadores. Que la descripción alternativa de esa imagen en tu blog no esté optimizada no es tan importante, en el fondo, si todo lo demás está bien. Y si todo lo demás está mal no te van a encontrar, así que no te calientes.
Por qué debería importarte la optimización SEO
Quizá entre broma y broma he sobresimplificado la idea de que “nadie va a encontrarte” si no mejoras tu SEO. Los tres primeros resultados de Google acaparan cerca del 55% de los clics provenientes de búsquedas orgánicas.
Y como algunos sois unos pillines que dicen “no importa, puedo pagar anuncios”, os voy a advertir de algo: el Quality Score de Google Ads es SEO.
Punto.
Da igual si quieres tener un escaparate en el lineal infinito de Google o anunciarte en resultados de Google, no vas a aparecer si tu SEO no está trabajado. Alguien podría apuntar que un Quality Score bajo solo penaliza tu posición e incrementa tu coste por clic, pero ¿cuántos resultados patrocinados hay en Google? Unos cuatro en publicidad clásica, sobre treinta productos (casi siempre acaparados por Amazon, Aliexpress y marcas especializadas), en Youtube un único vídeo publicitario (dos a lo sumo), los displays dependen del destino…
No apareces.
Cómo mejorar tu SEO para buscadores sin parecer ChatGPT
Nada da más rabia que entrar a un artículo para encontrar reiteraciones y paráfrasis que ocultan un último párrafo con la información que necesitas. Tampoco es agradable toparte con textos neutros cargados de palabras clave perfectamente organizadas en párrafos de dos líneas y bullet lists que podrían resolverse en quince palabras.
Tú no quieres causar esa sensación en tu lector, pero dado que desgraciadamente mejorar tu posicionamiento en buscadores depende de hacerlas, necesitas encontrar un equilibrio. Aquí va lo que yo hago en cada artículo para encontrar un punto medio entre una buena experiencia de lectura y un SEO bien perfilado:
- Prepara un plan de contenidos: yo tengo una agenda con los artículos a escribir cada semana hasta dentro de un par de meses, anotados con un título simplificado o palabra clave. El de este artículo era “optimizar SEO y UX”, por ejemplo. Esto te permite aislar el “qué quieres decir” para elegir más adelante el “cómo decirlo”.
- Anota los elementos clave de tu entrada: los elementos que no deben faltar son tu palabra clave central, dos conceptos base y tres o cuatro palabras clave secundarias que quieras mencionar o necesites resumir. Para este artículo era “optimizar SEO” como eje, “SEO” y “Experiencia de usuario” como conceptos básicos y dejé por ahí anotado GEO, búsquedas orgánicas y SEM como secundarias. Con esto en mente, seguramente ya tengas una estructura más clara.
- Haz un esquema de tu artículo: nada muy elaborado, tan solo el título y las secciones. Yo casi siempre me salto esta parte porque acabo dejando que el texto me lleve, pero debería hacerlo más a menudo.
- No escribas hoy: el día que se planifica no se escribe. Una idea puede parecer genial en el momento, pero quizá mañana no resista un análisis profundo. Revisa al día siguiente o en 48 horas qué has planeado, y si aún te convence empieza a teclear.
- Escribe tu texto con normalidad: ahora tienes claro qué escribir, y dado que eres experto en tu campo nadie puede contarlo mejor que tú. Dale tu toque personal, haz bromas si cuadran con tu voz, estructura el texto para hacerlo un poco más tuyo. Todos los pasos anteriores eran un ejercicio mental que te aporta claridad y un camino a seguir: es casi suficiente.
- Haz correcciones básicas de estilo: Por pura legibilidad deberías evitar frases que superen las 25 palabras, los párrafos que ocupen más de tres o cuatro líneas y si vas a enumerar cosas usa bullet lists. También acuérdate de meter títulos H2 para separar secciones y dar negrita en las partes importantes.
- Haz correcciones de SEO: intenta no ignorar tu palabra clave; esta debe estar en título, subtítulos (en todos en los que sea posible sin arruinar la lectura) y aparecer de vez en cuando por el texto. Incorpora un meta título llamativo que contenga tu palabra clave o una parte de ella, así como una meta descripción que lo complemente, priorizando la activación (el clic) antes que la palabra clave. Esto último suena contraintuitivo, pero recuerda que el conseguir ese clic también es mejorar tu SEO. Eso sí, no hagas clickbait porque la tasa de rebote también te hace daño.
- Decora tu entrada: Pon imagen de miniatura, añade infografías propias si tienes alguna y separa las secciones visualmente si tienes acceso a algo que refuerce el contenido. Y todos tus archivos de imagen tienen que tener título, descripción y texto alternativo de accesibilidad.
En resumen: Planifica, esquematiza, escribe, repasa y embellece.
¿Y qué pasa con el GEO?
Vale, digamos que quieres aparecer en ChatGPT, Claude o Gemini. Para eso necesitas entender una cuestión clave: en un buscador la gente optimiza su palabra clave y no hay mucho que interpretar, mientras que a un LLM se le hace una pregunta.
Por ejemplo, en Google buscamos “restaurantes buenos en Madrid” o “mejores restaurantes en Madrid”. Pero a Gemini igual le preguntas: “¿dónde me recomiendas comer en Madrid hoy a 35C? Ayer comí cocido maragato”. Lo cual implica que optimizar hacia GEO es un poquito diferente que para SEO.
No te puedo decir exactamente cómo hace cada LLM para rastrear las páginas y alimentar su base de datos porque no es mi campo, pero según documentación técnica sí te puedo dar unas pautas para, una vez un LLM te detecte, puedas aparecer orgánicamente entre sus resultados:
- Optimiza tu contenido hacia la experiencia de lectura: sí, justo esto es vital. Los LLM extraen secciones de texto claras, cortas y precisas que puedan servir para responder a las preguntas realizadas.
- Céntrate en responder preguntas, no intenciones de búsqueda: en esencia esto es apuntar a palabras clave long tail, aunque por mantener un equilibrio con la intención de búsqueda lo ideal es dedicar a estas párrafos o bloques que el LLM pueda extraer cuando lo necesite en artículos (un poco) menos específicos. El LLM tiene que entender que tu sitio podría responder a la pregunta para plantearse hacer el crawling.
- Usa fuentes no basadas en IA: la claridad del contenido, así como que sea verificable, es muy importante. Si tu artículo se basa en uno hecho por IA basado en otro hecho por IA basado en otro hecho por IA… Probablemente no pase los filtros de verificación.
- Citas y datos: el contenido referenciado, verificable y concreto gana muchos puntos de cara a aparecer entre los resultados elegidos por los LLM.
En cualquier caso el GEO es problemático: se trata de una disciplina recién nacida, el funcionamiento de los LLM es algo opaco y Google ya ha dicho que muchas técnicas que ofrecen los gurús en este aspecto son humo.
Yo no me siento cómodo diciéndote que estos consejos son una píldora mágica: los LLM usan entre 2 y 7 fuentes, por lo que es un entorno mucho más competitivo que el SEO. Son unas buenas prácticas que van a mejorar tu posicionamiento y puedes ampliarlos con la documentación técnica, pero es una apuesta a largo plazo.
Y nada, voy a hacerme otro café. Nos leemos pronto.