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Publicar más contenido no va a mejorar tus ventas

Si tu estrategia de crecimiento se basa en publicar más contenido, tengo una mala noticia: publicar más en tu blog no hará que tu negocio venda más. Muchas empresas se lo han creído, así que va siendo hora de desmontar este mito.

Guillermo Proupín
Guillermo Proupín

Responsable de Proyectos

Tiene sentido que esta verdad a medias se haya extendido tanto: mientras muchas empresas se preguntan cuántas veces publicar para mejorar su posicionamiento, muchos han respondido esto. Conferencias, blogs de SEO, LinkedIn… Pero cuando rascas un poco descubres que no tiene mucho sentido.

Quizá hace unos años publicar 3, 4 o incluso 5 veces por semana pareciese generar visibilidad, tráfico y, en consecuencia, ventas, pero correlación no implica causalidad.

Una mayor exposición puede ponerte en el camino del crecimiento, es cierto, pero también te expone al peligro de degradar tu imagen si este no cumple con unos estándares adecuados.

Más contenido no significa mejor contenido

Hay que entender una idea clave del marketing de contenidos: publicar más no significa necesariamente aportar más valor. De hecho, parece una idea contradictoria poder crear el doble de contenido en el mismo tiempo manteniendo ciertos estándares de calidad.

Y podrías decir con cierta audacia: “Pero ahora tenemos ChatGPT”. Sí, pero todo el mundo puede acceder a él. Cualquier persona puede generar un prompt funcional, y cada LLM va a acudir a las mismas fuentes siempre.

Esta es una cuestión que preocupa profundamente a los motores de búsqueda, ya que su modelo de negocio se basa en identificar el “mejor contenido”. Google, de hecho, lleva años centrando sus actualizaciones en la experiencia del usuario y la calidad del contenido, para lo que ha creado su fórmula EEAT.

Aunque la calidad sea subjetiva (y por tanto difícil de cuantificar) hay ciertos marcadores estructurales que Google y otros buscadores utilizan para reconocer contenido fiable. Según esta lógica, un blog de SEO con 100 artículos superficiales competiría peor que uno con 20 piezas útiles y profundas.

En redes sociales, por cierto, esto también aplica.

Esto sucede porque el volumen bruto de contenido no es garantía de nada. Peor aún, una mala estrategia de contenidos podría provocar que la autoridad de tu sitio empiece a diluirse. Lo cual nos lleva a…

El riesgo de publicar contenido a lo loco

Aquí es donde la cosa se pone seria, pues entra en juego el tiempo que tu equipo necesita para generar contenido “de calidad”. La realidad es que un artículo de 600 palabras puede ser escrito en menos de una hora… O requerir media jornada (e incluso más).

¿Por qué?

Porque un redactor especializado puede parafrasear un post en otro idioma, de otra web o incluso maquillar uno generado para engañar a buscadores. Crear contenido útil, sin embargo, requiere investigación, orientación a búsqueda y una ejecución delicada centrada en suavizar la experiencia de consumo. Sí, elegir entre “suavizar” y “mejorar” es más importante de lo que parece.

Yendo más allá, parece haber consenso en que el contenido efectivo está directamente ligado a una estrategia documentada, no al volumen de creación. Esto significa que duplicar la frecuencia de publicación, incluso aumentando el número de redactores, puede traer consecuencias nefastas.

Podrías ver un incremento temporal de tráfico, es cierto, pero a medida que la autoridad que has generado con tu mejor contenido se diluye verás tus leads estancarse.

Pero, si publicar más no trae más ventas, ¿qué hago?

La creación de contenido en cualquier plataforma se rige por tres factores esenciales:

  • Intención de búsqueda: debes entender qué busca cada usuario según la etapa de vuestra relación (en este artículo sobre estrategia ya te hemos hablado de las etapas del embudo).
  • Calidad percibida: la calidad es difícil de medir, pero fácil de notar. Un artículo profundo, claro y útil va a generar una sensación más positiva en tu audiencia.
  • Distribución inteligente: elegir bien horas y días de publicación es fundamental para no lastrar tu crecimiento. Por ejemplo, los fines de semana suelen peor momento para publicar que un miércoles por la tarde.

Si además de esto, encuentras un nicho con vida útil larga, podrías generar tráfico y conversiones durante años. El famoso contenido evergreen, que suele tener un ROI muy superior y suele ser el centro de cualquier estrategia SEO.

Entonces, ¿cada cuánto deberías publicar?

Cualquier respuesta que no sea “depende” es mentira.

Es cierto que el estudio observacional percibe ciertas “frecuencias óptimas” de publicación en algunas redes sociales, pero no es una regla absoluta ni todos los negocios pueden permitirse los recursos necesarios para generar tanto contenido. Y esos ni siquiera son todos los factores implicados:

Depende de tus recursos, de tu sector, de tu competencia y, sobre todo, de tu capacidad para mantener la calidad. Para algunas marcas, una publicación semanal de alto nivel es suficiente. Para otras, puede ser necesario un ritmo mayor, pero siempre con una estrategia clara detrás.

Lo importante no es la frecuencia, sino la consistencia y el propósito.

El mito de “publicar más = vender más” ofrece una solución simple a un problema complejo, pero ni el marketing ni la vida funcionan así.

Publicar más puede ayudarte si cada pieza tiene un objetivo claro, responde a una necesidad real y está ejecutada adecuadamente. Si no, solo desperdicias recursos.

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